Centro de las artes de Sevilla caS
Improvisaciones con electrónica y voces.
En || ||| || ||| Danza aleatoria Ernesto Ojeda reflexiona y hace reflexionar sobre la des-estructuración del espacio, sobre lo que comienza a desvanecerse y lo que sobrevive a lo oscuro, sobre el espacio abierto que se ubica en el territorio de lo onírico e inestable, y que alude a territorios interiores en continuo movimiento, sobre el lugar interior que aniquila a lo externo, sobre las arquitecturas que se desvanecen, sobre el instante anterior / posterior… Este es el punto de partida para la propuesta de este artista que, a partir del concepto de estructuras físicas relacionadas, la luz y el brillo, la oscuridad y el vacío, construye imágenes que evolucionan a espacios mentales en los que se asocia el sonido a un entorno psíquico.
Mediante el trabajo con sintetizadores, Ojeda busca la creación de sonidos electrónicos que no partan de la naturaleza, consiguiendo, a través de la música electrónica, eliminar al intérprete, romper con el concepto de concierto. La música viene acompañándola de danza, montajes de luces, gestos y teatro haciendo que converjan los lenguajes de la danza, la música, la escenografía y las artes visuales de manera aleatoria en un escenario, donde cada uno tiene autonomía y especificidad propia. Se trata de construir una danza que no pretende ser narrativa, que se nutre de lo inmediato, se compone y recompone en el tiempo y el espacio sin apoyarse en virtuosismos personalizados, una danza capaz de transmitir y despertar sensaciones con el fin de demostrar no su verdadero potencial y el de los participantes y espectadores también.
Para Ernesto Ojeda la mayor parte de las conclusiones válidas para la improvisación en música son transferibles a otras artes, como por ejemplo la danza, la expresión corporal y las técnicas de movimiento. Con el aumento del vocabulario corporal, la música, la percusión o el canto se personifican, el cuerpo se convierte en un gran oído, descubriendo sus posibilidades expresivas. Con este proyecto busca adecuar las experiencias a cada persona de tal manera que cada uno tenga la oportunidad de encontrar y desarrollar su espíritu creativo sin prestar atención al grado de creatividad alcanzado. Da a los participantes la oportunidad de gozar y demostrar sus capacidades.



